Contenido: ¿Por qué aplicar Trichoderma harzianum en campo?

¿Por qué aplicar Trichoderma harzianum en campo?

El género Trichoderma incluye múltiples especies reconocidas por su habilidad para antagonizar patógenos y mejorar la disponibilidad de nutrientes para los cultivos.

En el caso específico de Trichoderma harzianum, este hongo ha ganado popularidad debido a su eficacia en la prevención de infecciones causadas por ciertos hongos fitopatógenos que afectan de forma directa la productividad agrícola.

La descripción formal del género Trichoderma fue realizada por Christian Gottfried Ehrenberg en 1815, aunque el estudio detallado y la caracterización de la especie Trichoderma harzianum se desarrollaron más adelante con la llegada de técnicas avanzadas de microbiología y biotecnología, que impulsarone el uso a nivel mundial de este hongo como agente biocontrolador.

¿Cómo actúa Trichoderma harzianum?

El uso práctico de Trichoderma harzianum en campo se enfoca en el control de enfermedades, la promoción del crecimiento vegetal y la mejora de la salud del suelo. Cuando se aplica a la zona radicular inicia la colonización de la rizosfera, creando una barrera natural contra patógenos y promoviendo un ambiente favorable para el crecimiento vegetal.

Uno de sus principales mecanismos de acción es el micoparasitismo, es decir, ataca a otros hongos patógenos, enrollándose alrededor de sus hifas y penetrando sus paredes celulares, lo que lleva a su destrucción. Trichoderma produce enzimas como quitinasas, proteasas y glucanasas que degradan la estructura de los hongos patógenos, dejándolos incapaces de dañar a la planta.

Esta capacidad de «depredar» a otros hongos es lo que lo vuelve especialmente efectivo contra enfermedades comunes del suelo como Rhizoctonia, Fusarium y Pythium, las cuales por cierto son el dolor de cabeza de muchos agricultores.

Además del micoparasitismoeste hongo también compite por espacio y nutrientes con hongos patógenos, y dado que es un hongo de crecimiento rápido y bastante adaptable, ocupa rápidamente la zona de la rizosfera, desplazando a otros microorganismos no deseados. A esto hay que sumarle que produce compuestos antimicrobianos y metabolitos secundarios que tienen efectos inhibitorios sobre el crecimiento de patógenos, creando así un ambiente inhóspito para ellos.

Otro mecanismo importante de Trichoderma harzianum es su capacidad para inducir respuestas de defensa en la planta huésped. Esta interacción desencadena lo que se conoce como resistencia sistémica inducida, que hace a la planta más resistente no solo a hongos, sino también a otros tipos de estrés biótico, como bacterias y nematodos, y abiótico, como la sequía y la salinidad.

Finalmente, Trichoderma harzianum también promueve el crecimiento y desarrollo de las plantas al producir fitohormonas como el ácido indolacético y la giberelina, que ayudan a mejorar el crecimiento radicular y la absorción de nutrientes, fortaleciendo la planta y mejorando su rendimiento. Por cierto, este hongo puede solubilizar fósforo, haciéndolo más accesibles para la planta y optimizando su nutrición.

¿Qué controla Trichoderma harzianum?

Trichoderma harzianum controla una amplia variedad de patógenos que afectan a los cultivos, lo que lo convierte en una herramienta fundamental para el manejo biológico de enfermedades en el campo.

Este hongo es antagonista de patógenos tales como Rhizoctonia solani, Fusarium spp., Pythium spp., Sclerotinia spp. y Botrytis cinerea, por lo que incluirlo en la estrategia de manejo integrado de muchos cultivos es una excelente idea.

De hecho, Trichoderma harzianum es muy solicitado para el control de enfermedades de la raíz, como la pudrición radicular y el damping-off, causadas principalmente por hongos del suelo como Pythium y Rhizoctonia, patógenos que son muy agresivos y debilitan el sistema radicular de las plántulas, provocando su muerte.

Trichoderma harzianum también controla enfermedades vasculares como la marchitez causada por Fusarium. Este es un problema en el cual los tejidos internos de la planta se bloquean, impidiendo el transporte de agua y nutrientes, lo que provoca marchitez y muerte. En este sentido, Trichoderma produce enzimas líticas y compuestos antibióticos que descomponen las paredes celulares de Fusarium.

Además, también es eficaz contra Sclerotinia, causante de la pudrición blanca, y Botrytis, el agente del moho gris, enfermedades que afectan rápidamente hojas, tallos y frutos, generando pérdidas significativas en la calidad y rendimiento de los cultivos.

¿Cómo se aplica Trichoderma harzianum?

Trichoderma harzianum se puede introducir en diferentes etapas del cultivo y a través de diversos métodos, dependiendo de las necesidades que se tengan.

Los métodos más comunes de aplicación son el tratamiento de semillas, el trasplante con inoculación en el sustrato, la aplicación directa al suelo y el uso de soluciones líquidas para el sistema de riego.

El tratamiento de semillas es una forma eficaz de asegurar que Trichoderma harzianum esté presente desde el inicio del crecimiento de la planta. La semilla se recubre con el hongo mediante polvos o suspensiones líquidas, lo que garantiza que colonice la raíz de forma temprana, protegiendo la plántula contra patógenos del suelo.

En el caso de trasplantes, se recomienda inocular el sustrato, lo que implica mezclar el hongo con el sustrato a utilizar, creando una barrera protectora en la rizosfera. Este proceso previene infecciones tempranas por fitopatógenos.

La aplicación directa al suelo es otra estrategia efectiva, especialmente en cultivos establecidos. Trichoderma harzianum puede aplicarse como polvo o como formulación granulada, que se esparce directamente en la superficie del suelo y luego se incorpora mediante riego o labranza. Esto permite que el hongo se establezca en la rizosfera y colonice el entorno radicular, protegiendo la planta a medida que crece.

En sistemas de riego por goteo o microaspersión, se puede utilizar este hongo en forma líquida. Para ello hay que preparar una suspensión del hongo que se aplica a través del sistema de riego, asegurando una distribución uniforme y permitiendo que el hongo alcance la zona de raíces. Este método es especialmente útil en cultivos a gran escala, donde la distribución uniforme y el contacto con la raíz son fundamentales para el éxito de la aplicación.

En algunos cultivos, especialmente aquellos de alto valor como hortalizas, frutales y ornamentales se suelen hacer aplicaciones foliares para proteger las partes aéreas de la planta al ayudar a prevenir enfermedades fúngicas foliares; y aunque su mayor eficacia se observa en la rizosfera, la aplicación foliar puede tener un cierto efecto protector.

¿Cuánto tarda en hacer efecto Trichoderma harzianum?

El tiempo específico que tarda Trichoderma harzianum en hacer efecto después de su aplicación en campo depende de varios factores, como el tipo de cultivo, las condiciones del suelo, la temperatura y la forma de aplicación.

Sin embargo, podemos generalizar y decir que en condiciones óptimas puede empezar a mostrar su actividad biocontroladora y de promoción del crecimiento en un periodo de 2-7 días después de su aplicación, que es el tiempo que le lleva establecerse y comenzar a colonizar la rizosfera.

Durante los primeros días Trichoderma harzianum se establece alrededor de las raíces y empieza a formar una barrera física que protege contra patógenos del suelo. La producción de enzimas líticas y metabolitos secundarios, responsables de atacar a hongos fitopatógenos, se activa durante este periodo inicial.

A medida que el hongo coloniza la rizosfera y compite con los patógenos por espacio y nutrientes, su efecto biocontrolador se va incrementando, lo que ayuda a reducir la incidencia de enfermedades del suelo. Eso sí, aunque su efecto protector empieza a observarse en los primeros días, su completa acción puede requerir de 2-4 semanas para consolidarse, es decir, para alcanzar una población estable.

Y si las condiciones son favorables Trichoderma harzianum se mantiene activo durante el ciclo del cultivo, siendo que normalmente como la aplicación de fungicidas químicos es el primer factor que afecta su viabilidad.

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